Banco Mundial evalúa tecnología chilena para tratar aguas servidas en Africa

Empresa Biofiltro expondrá en Washington solución que usa piscinas con bacterias y lombrices que filtran los desechos.

La carencia de estos servicios va más allá de un tema de comodidad. La contaminación de alimentos por aguas servidas o de riles (residuos industriales líquidos) ha generado que la diarrea sea la segunda enfermedad más importante del mundo -por sobre cardiopatías y el sida-y que provoque cada años la muerte de 1,5 millón de niños, la mayoría en países subdesarrollados.

Pensando en eso, un grupo de chilenos ideó una fórmula eficiente y barata para tratar las aguas residuales. Se trata de un sistema de piscinas que usa bacterias y humus de lombrices para procesar los desechos orgánicos de estas aguas , logrando que éstas salgan con un 99% de pureza. Si bien, no sirve para consumo humano, sí para regadío, lo que evita una cadena mortal de infecciones. No es todo: mientras el sistema limpia el agua, produce más humus, el que puede ser vendido como abono, generando un beneficio económico para la comunidad.

La solución ganó en noviembre de 2011 una de las categorías del concurso CleanTech Open, competencia que reunió a más de 1.000 empresas verdes del mundo en Silicon Valley. El premio fueron 100 mil dólares.

El galardón despertó la atención del Banco Mundial en EE.UU., que invitó a la empresa chilena, llamada Biofiltro, a exponer su solución en febrero para estudiar la factibilidad de instalarla en Africa. "Somos una empresa con tecnología simple y sustentable, que es lo que se necesita en Africa", dice Matías Sjogren, uno de los fundadores de Biofiltro, que cuenta con el apoyo de InnovaCorfo y Start-Up Chile.

Aunque Sjogren desconoce detalles de la invitación, presume que deberá competir con otras empresas la opción de implementar su solución en el continente negro.

Piscinas de aserrín

La planta desarrollada por Biofiltro usa piscinas, donde las aguas servidas se vierten sobre una capa de aserrín y flora bacteriana asociada al humus de las lombrices. Estas procesan el material de desecho y lo convierten en más humus, que puede ser usado como abono o para recuperar suelos agrícolas.

El líquido restante es filtrado a través de piedras, en un proceso que se repite varias veces, hasta que queda limpio. Aunque el agua no queda potable, puede ser devuelta a su cauce original sin causar contaminación en personas o alimentos. "El sistema ocupa un 80% menos de energía que las plantas tradicionales y no genera materiales contaminantes, ya que el humus puede ser usado como fertilizante por otras industrias", dice Sjogren. Otro dato: el proceso también genera más lombrices, las que también pueden ser vendidas para alimentar a otros animales. "En India o China, menos del 3% de las aguas servidas son tratadas. Eso nos da una gran oportunidad para crecer", dice Sjogren.

 

Suscríbase a Revista ResidualCero Recomiende Revista ResidualCero

Residual Cero es una revista para la descontaminación industrial y el manejo sustentable del medioambiente como elemento primordial para el desarrollo de América Latina.
A través de artículos, noticias e investigación, damos cuenta del acontecer en cuanto a la implementación de tecnología para tratamiento de agua, aire, residuos sólidos, energías renovables y nuevas tecnologías para la eficiencia energética.
A la par con la tecnología ambiental vigente cubrimos temas referentes a la normativa ambiental, consultoría ambiental, gestión ambiental, tecnologías limpias, recursos energéticos, desarrollo sustentable, actualidad medioambiental, eventos del sector, tratamiento de Riles y efluentes, entre otros.
Contamos además con un directorio medioambiental que puede ser una útil herramienta de consulta para las empresas, municipalidades e instituciones que requieren servicios por parte de profesionales del rubro ambiental.